Una sociedad
globalizada, competitiva y basada en el conocimiento, requiere imprescindiblemente
que todos los ciudadanos tengan acceso a una educación que, dejando
atrás el enciclopedismo, desarrolle en ellos todas las potencialidades
necesarias para la resolución de problemas, la utilización de
las nuevas tecnologías, la búsqueda y procesamiento de información,
así como la elaboración y creación de nuevos conocimientos
y explicaciones.
Dentro de este contexto, y durante la década de los ochenta y comienzo
de los noventa, se produjeron las reformas educativas que actualmente están
vigentes en la mayoría de los sistemas escolares mundiales. Las intenciones
estatales de poner la educación a tono con los nuevos tiempos y, la
ilusión de que las instituciones escolares estuvieran en capacidad
de dar respuesta a sus problemas internos y a las demandas sociales, subyacen
en las propuestas de cambio.
Obviamente, que los aportes de la teoría curricular, las investigaciones,
cada vez más numerosas, sobre la psicología cognitiva y sus
descubrimientos relacionados con el aprendizaje; los avances en la ciencia
pedagógica y su vinculación con el mejoramiento o calidad de
la enseñanza, además de las nuevas propuestas de formación
permanente del profesorado sirvieron de marcos teóricos y metodológicos
para fundamentar las ideas de renovación. Renovación, que en
el concierto internacional pretende instaurar una nueva cultura escolar, de
mayor eficiencia y equidad social.
Por supuesto, que durante estos largos años, con el desarrollo de los
acontecimientos, las evaluaciones, revisiones y, hasta propuestas de contrarreforma
no se han hecho esperar, señalándose en éstas, los alcances,
limitaciones y contradicciones en los procesos inherentes a la concepción
e implantación de las reformas educativas
Es sobre algunos de estos aspectos que el Dossier de Acción Pedagógica
ofrece un conjunto de cinco artículos en los cuales se analizan las
reformas educativas, desde diferentes perspectivas, en el contexto político
y educativo latinoamericano (Alberto Martínez Boon y Alejando Álvarez,
María E. Bello y Gustavo Villamizar), o desde la experiencia de la
reforma española (Juana Sancho Gil); además se incluye una discusión
sobre el constructivismo como marco general y referente ideológico
de estas reformas (Francisco Hernández).
Desde nuestra perspectiva, sostenemos que alcanzar las anheladas y muy positivas
metas de la modernización, democratización y calidad educativas
requiere, en los países de América Latina y, en particular en
Venezuela, de un conjunto de condiciones adecuadas que van desde la dotación
de las escuelas, la valoración del colectivo docente como innovador,
investigador y hacedor de currículo, pasando por condiciones laborales,
de comprensión, discusión y asimilación de los elementos
claves de la reforma, hasta la convicción política y ciudadana
en la educación como recurso clave para el desarrollo personal y social.
Y hasta que esas condiciones no se garanticen estaremos viendo una disociación
entre proyecto y realidad; muchas de nuestras escuelas seguirán percibiéndose
con un retraso pedagógico considerable en todos los órdenes.
Finalmente, es digno mencionar y agradecer al Dr. Germán Antonio Arellano,
de la Universidad de Los Andes Táchira por su gentileza en recabar
los artículos incluidos en el presente Dossier.