La Historia del Dinero y la Inflación en Venezuela

 

Parte I - Una pequeña introducción histórica..

Es un hecho ampliamente conocido por todos los economistas del mundo entero que de aumentar la cantidad de dinero en un país sin que aumenten la cantidad de bienes y servicios, tienden a aumentar los precios de todos ellos. Obviamente, no todos los precios aumentan al mismo ritmo; unos aumentarán primero y otros después, dependiendo de la demanda relativa de cada uno de ellos.

Cuando a España llegaron enormes cantidades de oro y plata procedentes de las Américas, al hacerse más abundantes estos metales, perdieron valor y, por ende, los demás bienes y servicios se hicieron más valiosos relativamente. De esta manera, pues, se produjo una inflación de precios, por cuanto se había alterado la relación entre la cantidad de bienes y servicios frente a la cantidad de dinero disponible.

En esa época, cuando el dinero lo constituían los metales nobles, no había forma ni manera de que el gobierno pudiese demandar bienes y servicios del resto de la población, como no fuera por medio de disponer de oro o plata, o simplemente quitarle las cosas a la fuerza, con lo cual el pueblo se daba cuenta inmediatamente de la violencia que el gobierno pudiese llegar a ejercer en su contra. Pero, con el paso del tiempo y la llegada del papel moneda y el monopolio gubernamental sobre su emisión, esta claridad de la forma con que el gobierno despojaba al pueblo se llegó a perder y el pueblo dejó de entender lo que ocurría y como era dañado por su gobierno, cosa de la que antes, con el dinero metálico, se daba cuenta de inmediato.

Lo habitual era entonces, en esa época, que los reyes (los gobiernos de ese momento), junto a su nobleza, le quitaran a la gente parte de lo que ésta producía, ya fuese directamente quitándole bienes u obligándolos a servirles, o quitándoles sus monedas, por medio de los impuestos, que se sabía servían sólo para mantener muy bien al rey y sus nobles, quienes no trabajaban ni producían nada de utilidad sino que se dedicaban tan sólo a luchar. Bueno, no toda la nobleza era luchadora, ya había algunos nobles que se habían empezado a dedicar a la producción y el comercio, y que en una visita al ministro de hacienda del rey, y éste le preguntara que podía hacer por ellos, la respuesta fue: Laissez nous faire monseigneur, Laissez nous faire - Déjenos hacer. De allí que el eslogan del capitalismo, o lo que ellos veían como la libertad llegase a ser este término: Laisser Faire - Dejar hacer, que en esa época implicaba: no nos despoje, déjenos en paz.

La revolución francesa fue justamente la rebelión del pueblo en contra de los abusos del gobierno. A pesar de que el rey Luis XVI era un hombre relativamente pacífico y tranquilo, tenía junto a sí una burocracia como la actual (en tamaño) que le chupaba al pueblo su esencia vital - el fruto de su trabajo.

Pero, desafortunadamente, si bien el rey y su burocracia le chupaban al pueblo su esencia vital, tenían una característica muy deseable: mantenían el orden, y aplicaban las leyes, por injustas que éstas fueran. La llegada al poder de la plebe, inició lo que se conoció como la época del terror, en la cual le cortaron la cabeza a media humanidad. Todos aquellos que se oponían a los caprichos de quienes poseían el poder en el momento, eran llevados a la guillotina. Y hasta Dantón y Robespierre, que en un momento estuvieron formando parte del poder, fueron guillotinados. Así pues, vemos que una revolución para impedir los abusos gubernamentales, puede acarrear consecuencias peores que las de la situación que la produjo.

La revolución francesa y la independencia americana fueron el fruto del avance del pensamiento de libertad, como también lo fue el adelanto que significó la revolución industrial, o el nacimiento del capitalismo. Hasta esa época, a todos les había resultado sumamente difícil acumular riqueza; pero de allí en adelante, esta acumulación, comenzó a tener lugar de manera cada día más difundida. Debido a las revoluciones, los pueblos, al darse cuenta de la naturaleza depredadora de los gobiernos, se oponían denodadamente a este despojo; pero quienes siempre tuvieron ambiciones de mando y naturalezas depredadoras, se dieron cuenta de que no podían seguir empleando la violencia abierta en contra del pueblo para despojarlo, por lo que se inventó una justificación: Como hay pobres y ricos, y la riqueza, por ello, no está bien distribuida, nosotros, el rey (el jefe del momento) y la nobleza (la burocracia) tenemos que despojar a unos para darle a los otros. Y... como quiera que quienes tenían menos eran más, muchísimos más que quienes tenían más, esta idea le gustó mucho al pueblo, quien luego de haberse quitado de encima el enorme peso que representaba el despojo del rey y su burocracia, creyó que ahora se le iba a quitar a quienes antes le quitaban al pueblo para sí mismos, y cayeron mansitos en esta trampa re-distribucionista, que se iba a demostrar le seguía quitando al pueblo para beneficio de la nobleza (o burocracia) del momento.

Otra de las consecuencias de las revoluciones fue el concepto de la democracia aplicada. El rey ya no iba a ser una posición vitalicia y hereditaria, sino que el rey iba a ser electo, y por un período determinado de tiempo, así como parte de la burocracia: el poder legislativo; pero el resto de ella, la de los funcionarios que emplean su poder coactivo, el que les confiere el empleo monopólico de la violencia legal, para despojar a la población, sigue dedicándose a su actividad depredadora hasta el día de hoy. Pero con una gran diferencia: antes se veían los esfuerzos de la gente para quitarse de encima el poder hegemónico del rey y su nobleza, como una actividad valiosa, y hoy en día se acusa a quien trate de llevar a cabo tal actividad, de tramposo sin corazón, falto de sensibilidad social, quien no quiere compartir con los demás su fortuna de tener.

Antes quienes tenían riquezas era generalmente por haber despojado a otros, por medio de su mayor fuerza; pero desde cierto momento hacia acá también comenzaron a tener quienes servían a los demás produciendo bienes y/o servicios, los que vendieran a precios que le resultaran convenientes a los demás. Y ésta es una diferencia bien importante que debemos tener muy en cuenta, si queremos llegar a entender las razones del empobrecimiento masivo de la mayor parte de la gente de nuestro país.

La riqueza obtenida por medio del despojo de otros la consideramos mala e inaceptable. Y es socialmente objetable, por cuanto tiende a empobrecer, a desincentivar la producción, y a generar más violencia y pobreza. La obtenida, por el contrario, por medio del trabajo productivo y el servir para satisfacer los deseos y necesidades de los demás, por un precio, es socialmente deseable por cuanto sirve para aumentar la producción de bienes y servicios, acrecentar la riqueza de un pueblo, y promover con ello la paz y la prosperidad.

Parecería bien conveniente el darnos cuenta de estas realidades, que son la base del enorme poder coactivo del gobierno, que ha producido el empobrecimiento llevado a cabo por los gobiernos democráticos de nuestro país, por medio de la inflación, cuya historia la escribiremos en la parte II de este artículo.

 

La Historia del Dinero y la Inflación en Venezuela

Parte II - La historia del dinero en Venezuela..

Antes de que Venezuela fuese una república independiente, la moneda del país era la española y la de otros países americanos, monedas fabricadas de oro, plata, cobre y en algunos casos de otros metales. Luego de la declaración de independencia y llegar al poder las fuerzas patriotas, se inicia la creación de dinero inorgánico; dinero de papel, el cual debería ser canjeado por oro después de un tiempo. Esta medida se toma por causa de estar el gobierno patriota muy falto de dinero, debido a los enormes gastos que cualquier lucha armada conlleva.

Así pues, en Agosto de 1811 se ordena la emisión de un millón de pesos fuertes en papel, la cual era de obligatoria aceptación, algo así como lo que hace el banco central hoy en día, pero, por lo menos había la intención de cambiarlos por dinero de verdad - el oro - al cabo de cierto tiempo, dando como garantía los ingresos por derechos de importación y las pingües y seguras del tabaco,

Del millón de pesos fuertes que constituía la emisión, 300.000 pesos podían ser cambiados de inmediato en oro, aquellos billetes de ocho y dieciséis reales. Los 700.000 pesos restantes serían canjeados luego de cierto tiempo, recibiendo los presentantes de los billetes, un tres por ciento como compensación por haber sido obligados a aceptar este dinero, que de hecho no lo era, sino que no era más que la representación de su valor futuro, pero que sin embargo podía fungir como dinero.

Comienza pues nuestra república bajos los negros auspicios de una enorme pobreza y una continua creencia de que en el futuro se arreglarán las cosas, una creencia que parece no abandonarnos, independientemente de cuan incierto se presente el futuro, y con un dinero creado parcialmente de la nada, como ocurre hoy con excesiva intensidad.

Habiendo pasado el gobierno nuevamente a manos españolas, y de regreso a los patriotas, se trata de buscar los billetes que durante el gobierno español habían desaparecido, pero su búsqueda resulta infructuosa.

Durante el tiempo que pasa Venezuela a formar parte de la Gran Colombia, se sigue empleando toda la moneda que se podía conseguir, proveniente de diversos lugares, y en muchos sitios, como en Barinas y Nirgua, se acuñan monedas, ya sea por parte del gobierno regional o particulares. Estas monedas tenían diversos nombres como Yagual, Chipichipi, etc.

En 1848 se crea por fin una moneda venezolana y pasa a ser nuestra moneda el Franco. Una moneda de plata, cuyo peso era de 5 gramos y de ley 900, o sea que contenía 90% de plata pura y 10% de metales de aleación para darle dureza.

Y ese mismo año dicta el gobierno, en un decreto, el valor por el cual se debían aceptar las monedas extranjeras, tomando como base de comparación el valor de nuestro franco, en lugar de dejar que fuese el mercado, la gente, quien le asignara el valor a esas otras monedas.

En 1854 una nueva ley de monedas ordena el restablecimiento de la casa de moneda de Caracas, y establece las características de las monedas de oro, plata y cobre que habrían de acuñarse. En esta nueva ley comienza a llamarse la moneda "Venezolano de Oro" que era un dieciseisavo de onza de oro. El fuerte o moneda de plata de 25 gramos de peso de ley 900, se llamaba el "Venezolano de Plata".

La casa de monedas no llega a fundarse y en 1857 se hace una nueva ley de monedas, ordenando la acuñación fuera del país, por no existir una casa de moneda y se adopta como unidad monetaria del país el "Peso Fuerte de Oro" que será el resultado de dividir un kilo de metal monetario compuesto de 90 partes de oro y 10 partes de metales de aleación, en 620 partes. Es decir, un poco más de 1,45 gr de oro puro. El medio peso de plata se establece con un peso de 11,50 gramos de una aleación de la misma ley 900. Con lo que el medio peso de plata tenía un peso de 10,35 gr de plata pura. Era entonces, la relación de valor entre el oro y la plata de aproximadamente 14,28/1.

En estas monedas se ordenó deberían tener en su anverso la efigie de la libertad y siete estrellas que representaban las siete provincias originales de Venezuela. En el reverso deberían tener las armas de la República y en su entorno la inscripción "República de Venezuela"

 

Monedas de acuerdo a la ley de 1857

Moneda

Metal

Peso en gramos

ley

Peso neto gres.

Unidad monetaria

Valor asignado

Peso Fuerte

Oro

1.6129

900

1.4516

SI

10 reales

Escudo

Oro

8.0645

900

7.2581

No

5 Pesos fuertes

Doblón

Oro

16.1290

900

14,5161

No

10 Pesos Fuertes

Media Peso

Plata

11,5

900

10,35

No

5 reales

Peseta

Plata

4,6

900

4,14

No

2 reales

Real

Plata

2,3

900

2,07

No

1/10 Pesos fuertes

Medio Real

Plata

1,15

900

1,035

No

1/2 Real

Centavo

Cobre

0,650

950

0,6175

No

1/10 de Real

 

En 1862 se ordena una acuñación de monedas de plata, y es la primera vez que van a tener la efigie de un venezolano, la del Gral. Páez. Y esta moneda, que no iba a ser acuñada de acuerdo a la ley de 1857, iba a tener un peso de 10 gramas (equivalente a 11,98 gramos) pero de ley 800 en vez de 900, e iba a tener un valor de 4 reales, conteniendo 9,584 gramos de plata pura.

Si comparamos esta moneda que, siendo de 4 reales era el 80% del valor nominal de la de cinco reales, no debería contener más que 8,28 gramos de plata pura si se seguía lo establecido en la ley, esta moneda tenía un valor intrínseco superior al establecido en la ley de monedas vigente.

Esta acuñación que sufrió demoras considerables en su producción, no llega a circular, por cuanto la revolución federal triunfante, produjo el cambio de gobierno, que hizo salir al Gral. Páez del país.

En 1865 se aprueba otra ley de monedas, y en ella se establece como unidad monetaria el peso fuerte o venezolano de oro, con un peso en gramas de 1,612 de ley 900 (1,738 gr de contenido de oro) y el medio peso tendría entonces un peso de 12,5 gramas de ley 800 (11,98 gramos de plata pura)

En 1871, a tan sólo 9 años de distancia se aprueba otra ley de monedas, la cual introduce el nombre de Bolívar para la moneda, y establece la unidad monetaria como el fuerte o venezolano de oro, la cual tiene un peso de 1,6129 de ley 900, o 1,4516 gramos de oro puro, al igual que lo establecido en la ley de 1854.

Se ordena, por primera vez que aparezca la efigie de Bolívar, mirando a la derecha en las monedas de oro y plata, y en el reverso el escudo de Armas con la inscripción Estados Unidos de Venezuela.

La moneda de plata sería el fuerte o venezolano de plata, de ley 900 y un peso de 25 gramos (22,5 gramos de plata pura) y el medio fuerte de 12,5 gramos de peso de ley 835 (10,4375 gramos de plata pura)

A la pieza de 20 Venezolanos con un peso de 32,258 gramos de oro de ley 900, se le denominaría Bolívar.

Siendo la moneda de plata de menor valor intrínseco que la de oro, especialmente en la de ley 835, se establecían los montos máximos que deberían ser de obligatoria aceptación para estas monedas.                                                   

 

           

Monedas de acuerdo a la ley de 1871

Moneda

Metal

Peso en gramos

ley

peso neto gr

Unidad monetaria

Valor asignado

Fuerte o Venezolano

Oro

1,6129

900

1,4516

SI

10 décimos

5 Venezolanos

Oro

8,0645

900

7,2581

No

5 Venezolanos

10 Venezolanos

Oro

16,1290

900

14,5161

No

10

20 Vzlnos. o Bolívar

Oro

32,2580

900

29.0323

No

20 Venezolanos o Bolívar

Fuerte o Venezolano

Plata

25

900

22,5

SI

10 décimos

Medio Fuerte

Plata

12,5

835

10,4375

No

5 décimos

Pieza de 2 décimos

Plata

5

835

4,175

 

 

 

 

La Historia del Dinero y la Inflación en Venezuela

Parte III- La historia del dinero en Venezuela..

 

 

Ya hemos visto como se emplearon diversos tipos de monedas en nuestro país a lo largo de nuestra historia y pudimos ver como se llegó a un bolívar que era una cantidad determinada de oro - 0,290323 gr.
Esta definición de lo que era un bolívar se produjo en 1.918 con la aprobación de la ley de monedas de ese año, que estuvo en vigencia, con enmiendas o modificaciones, hasta 1.974 cuando fue inconstitucionalmente derogada por Carlos Andrés Pérez.

Durante gran parte de la dictadura del General Gómez (de 1918 a 1935) el bolívar, siendo oro por motivo de  la aprobación de la ley de monedas (en 1918) por parte del régimen,  como era de esperarse, mantuvo su valor.

Los bancos privados emitían billetes de diversas denominaciones, teniendo la obligación de cambiar los billetes en oro, a la tasa preestablecida por la ley, bajo pena de tener que pagar un 10% adicional si se negaban a ello y las autoridades se veían obligadas a actuar para lograr la convertibilidad.

Así pues, vemos como el gobierno del General Gómez protegía a la población de los posibles abusos de los banqueros privados, que eran los únicos que existían ya que el gobierno no había siquiera intentado obtener un monopolio de emisión de dinero por medio de un banco central.

En la época de Gómez no había un banco central, ya que el General, siendo campesino, estaba habituado a tener sus morocotas en el bolsillo. Con lo que él entendía nadie podía tener inconveniente alguno y el dinero mantenía su importantísima característica de constituir un adecuado almacén de valor.

Luego de la muerte del General, se comenzaron a hacer presiones para fundar un banco central, y en el año 1939, a los 4 años de la muerte del General, se aprobó en el congreso la ley de su fundación, habiendo iniciado sus operaciones en 1940.

Hasta la fundación del banco central, estaba bien claro para la población que el dinero de Venezuela lo era el oro, y que los billetes de banco no eran más que un sucedáneo, cómodo de usar, pero que no eran dinero. Además mucha gente se opuso a la creación del banco alegando precisamente que el privilegio de poder crear dinero de la nada era muy peligroso ya que podía arruinar a la población (como en efecto ha ocurrido), y a quienes así razonaron los tildaron de oligarcas enemigos del pueblo y del adelanto; pero, como ocurriera con Galileo, tenían razón ellos y no la tenían sus detractores.

Desde su fundación hasta el año 45 en que llegan los adecos por primera vez al poder, el banco central marchó más o menos bien. Se respetó a cabalidad la obligación de cambiar los billetes en oro, sin que el banco se excediese en sus emisiones de billetes, pero ya en 1948, luego de los primeros años de gobierno adeco,  la inflación se cebaba en la gente, ya que el BCV había comenzado a falsificar dinero para financiar los dispendios gubernamentales.

Es sólo cuestión de revisar los diarios de la época para darnos cuenta de la queja que constituía el encarecimiento y escasez de los bienes y servicios, dos de las características consecuencias de la inflación monetaria: encarecimiento cuando se permite que los precios suban y escasez cuando se pretende controlar artificialmente los precios.

Durante la dictadura del General Pérez Jiménez el Banco Central cumple a cabalidad con su función u obligación legal de mantener el valor interno y externo de la moneda, al no emitir dinero de manera excesiva y cumpliendo con la obligación de no emitir sino a cambio de oro que entrara en sus bóvedas y para el momento de la llegada de los políticos gobernantes de esta democracia había en el BCV suficiente oro para cambiar hasta el último billete y moneda de plata y níquel en oro, como lo requería la ley, y todavía le sobraba oro de su pertenencia.

Pero los embates democráticos en contra de la población venezolana empleando para ello las malas artes de hacer falsificar la moneda al banco central, fueron demasiado fuertes y durante el período de Betancourt aumenta la liquidez ampliada en 48%,  y 64% en el de Leoni. Luego, en el primer mandato de Caldera, suben la cantidad de dinero en 161% y ya para ese momento, algunos apartamentos en Caracas llegan a pasar de cien mil bolívares de precio, algo previamente desconocido en nuestra capital.

El dólar que llevaba muchos años en 3,35 bolívares de precio, sube en el año 1961 a 5 bolívares, con algunas personas  pudiendo todavía comprar a 3,35 para diversas actividades. Es decir una especie de RECADI, pero que posteriormente fue eliminado, quedando el cambio unificado a 4,50Bs. por dólar. Durante el último año del primer gobierno de Rafael Caldera se modificó el cambio y se fijó en Bs. 4,30 por dólar, donde se mantuvo hasta Febrero de 1.983.

 

 

La Historia del Dinero y la Inflación en Venezuela

Parte IV - La historia del dinero en Venezuela.

Luego de Carlos Andrés Pérez llega al gobierno un llanero de los lados de Acarigua: Luis Herrera Campins. Hombre amante de los refranes y de, como él mismo decía: de oír la grama crecer.

Y oyendo crecer la grama, con una enorme inflación de precios interna, mantenían el mismo cambio de 4,30 Bs. Por dólar, por aquello de que gobierno que devalúa, se devalúa; sin darse cuenta de que al estar contínuamente creando dinero de la nada, era necesario que el bolívar que estaba devaluado de hecho, se amoldara a su nuevo valor internacional, y no viendo ningún problema, mientras la grama crecía, la gente que podía crear dinero crediticio de la nada, lo hacía y compraba dólares con ese dinero, con el resultado de que se montaron varios bancos de venezolanos en los EEUU, hasta que no pudiendo soportar más la fuga de capitales,  decidieron devaluar, pero eso sí, no haciendole caso al presidente del Banco Central que preconizaba una devaluación lineal y pareja (hombre de criterio y rectitud), sino que lo hicieron devaluando de manera diferencial, con lo que se creó la mayor fuente de corrupción que se pudiera haber visto en país Alguno.

De esta fuente de privilegios tan sólo se produjo un caso de poner a alguien en prisión por la corrupción, un pobre chino, que a lo mejor ni siquiera sabía ni entendía lo que le estaba pasando. Y... todos los otros que obtuvieron jugosos beneficios del cambio diferencial, hoy deben estar contando sus dólares en Miami.

En este gobierno, sorprendentemente la creación de dinero fue, relativamente pequeña, al compararla con la del gobierno anterior, aunque en términos absolutos fue una barbaridad. Casi se duplicó la liquidez ampliada.

Pero, con el gobierno siguiente si se pasó del doble. Quizás no mucho, pero sí, la cantidad de dinero al final del período era más del doble que a sus inicios. Y lógicamente, para finales del período ya el dólar se encontraba por encima de los 30 Bolívares.

Recadi tuvo cosas muy interesantes. Algunos productos parecían unos yo-yo. Entraban y salían de las listas de Recadi, de acuerdo a las necesidades de algunos de los amigos. Cuando iban a importar, los metían en las listas y luego de haber completado sus importaciones los sacaban y quienes tenían que importar a precios de dólar libre ganaban muy poquito, y quienes gozaban de las ventajas de Recadi, se forraban los bolsillos.

Y así, entre trampa y truco llevamos de nuevo a Carlos Andrés en su segundo reinado. La gente de Venezuela que tienden (o tendemos) a ser muy mesiánicos, creíamos que con Carlos Andrés otra vez en la presidencia las cosas iban a ser como antes. Que iba a haber dólares baratos y dinero a paletadas llenas. Pero resulta que tal cosa no pasó de ser una ceencia simplista. Dinero lo hubo, y a paletadas llenas, pero dinero hecho en Venezuela que solo sirve para gastarlo en Venezuela y que hizo que el dólar subiera como la espuma, no porque el dólar subiera, sino porque el bolívar se devaluó extraordinariamente. El aumento monetario fue de 289% en tan sólo cuatro años, batiendo todos los récords. Y la gente llegó a estar tan disgustada que en lugar de sacar a Carlos Andrés en hombros como el lo había pronosticado, al estilo de los toreros buenos, casi lo sacan en hombros, pero en parihuelas para el cementerio. Pero algo hizo de bueno: unificó el cambio y acabó con la enorme corrupción que tal cosa entrañaba. También trató de revertir el rumbo en lo económico; Pero sin darse cuenta de que una de las cosas que eran básicas para poder ser aceptado por el pueblo era el acabar con la inflación, y, en lugar de hacerlo, lo que hizo fue lo contrario: aumentarla, cosa que no era de extrañar por cuanto durante la campaña, al serle preguntado, dijo !Claro que soy Keynesiano! Lo que implicaba que iba a crear dinero de la nada para financiar el gasto oficial que supuestamente iba a motorizar la economía. Y lo que logró más que cualquier otra cosa fue una enorme inflación que lo llevó a no poder completar su período presidencial por el enorme disgusto de la gente.

El golpe fallido de Hugo Chávez le cayó tan bien a la gente de Venezuela, que el Dr. Caldera, aprovechando los superiores conocimientos políticos de la edad, dándole un espaldarazo a Chávez y diciendo que comprendía y compartía sus razones aunque no su sus métodos, se ganó la simpatía de la gente y la presidencia de la República para el período siguiente, algo que no podía creer ni él mismo.

Y su llegada al poder casi que nos arruina por completo. Lo primero que hicieron fue detener lo que se estaba haciendo en materia de privatizaciones y refinanciamiento de la deuda. Para terminar haciendo al final lo que estaba haciendo Carlos Andrés y que le había sido criticado tan acerbamente. Algo que nos hacía recordar el dicho español que afirma que el tonto hace al final lo que el listo hace al principio. Y con ese comportamiento causaron la crisis bancaria, con la consecuencia de haber decidido el presidente que se creara un dineral de la nada para prestárselo a los bancos, y haber llegado la liquidez ampliada a casi los nueve billones de bolívares, o sea un mil ochocientas veces la cantidad de dinero que existía cuando se fue el General Pérez Jiménez.

Este enorme aumento en la cantidad de dinero, si vemos que la producción de bienes y servicios sólo aumentó algo menos de dos veces y el dinero casi dos mil, al hacer la división, observamos que los precios tendrían que haber aumentado en casi un mil veces, que es lo que en efecto ha ocurrido con muchas cosas, menos con los salarios de la gente.

Si una arepa con queso costaba un bolívar antes, al inicio de la democracia, y hoy en día cuesta un mil bolívares, vemos que la cuenta que hemos sacado de la relación cantidad de dinero/cantidad de bienes y servicios está bien. Y si un peón de muy pocos conocimientos y habilidades se ganaba el equivalente de ocho arepas con queso por día, tendría que ganar hoy, para ganar lo mismo,  el monto de ocho mil bolívares al día o doscientos cuarenta mil bolívares al mes. Y... ¿se los gana?     He allí los frutos del socialismo democrático (de AD), cristiano (de Copei), y socialista (de Convergencia y cía., MAS, CR, etc. etc.) de los hombres que han mal-gobernado al país durante casi medio siglo.

Y nos convencemos de que si se crea dinero de la nada y se altera esta relación, los precios expresados en la moneda que se devalúa, por el aumento en su cantidad, suben continuamente y lo seguirán haciendo hasta que se detenga la creación de dinero.

Información tomada de Internet

AUTOR: José Augusto Azpúrua Gásperi

 Presione aquí para regresar a la página de Instituciones Financieras.